TRIBUNAL DE 脡TICA Y DISCIPLINA

Dr. Marcos Latronico

PRESIDENTE

Dr. Alfonso Andres Zamar

SECRETARIO

Dra. Sara Ruth Cabezas

VOCAL

Dr. Rene Roy Leleand Barrionuevo

VOCAL

Dra. Alejandra Valeria Morales

VOCAL

FUNCIONES DEL TRIBUNAL DE 脡TICA Y DISCIPLINA

Son competencia del Tribunal de 脡tica y Disciplina las faltas disciplinarias y los actos de los colegiados contrarios a la moral y 茅tica profesional que le fueren sometidos por el Consejo Directivo. La ley 3329 le confiere poder disciplinario a fin de fiscalizar el correcto ejercicio de la abogac铆a y la procuraci贸n y el decoro profesional, sin perjuicio de las responsabilidades civiles y penales y de las medidas que puedan aplicar los magistrados judiciales (art. 54 ley 3329).

El Tribunal de 脡tica conoce y juzga los casos de faltas cometidas por los matriculados en el ejercicio de la profesi贸n, y en todos aquellos casos en que se haya violado la 茅tica profesional.

El tribunal se avoca al tratamiento de las denuncias, y conforme a lo dispuesto en el Reglamento interno, al iniciarse el tr谩mite se corre traslado de la causa al abogado denunciado para que ejercite su defensa y ofrezca prueba. Se abre la causa a prueba, es decir se tramita la prueba ofrecida, para que luego de incorporada al expediente, se dicta una resoluci贸n, que es la sentencia.

La sentencia es notificada al denunciado, y 茅ste tiene 10 d铆as para apelarla ante el Tribunal Contencioso Administrativo de la Provincia.

Durante la tramitaci贸n de una causa 茅tica, puede disponerse la remisi贸n de oficios, solicitud de informes, requerir expedientes administrativos o judiciales, disponer la realizaci贸n de audiencias testimoniales y pericias, todo ello a fin de determinar la verdad objetiva de los hechos.

Las sanciones disciplinarias son: a) Advertencia privada o en presencia del Consejo Directivo, b) Censura en la misma forma, c) multa hasta una cantidad igual al 50% del sueldo b谩sico de un juez de 1潞 instancia, d) suspensi贸n hasta seis meses en el ejercicio profesional, e) exclusi贸n del ejercicio profesional.

Asimismo son funciones del Tribunal:

Promover la divulgaci贸n de normas de 茅tica profesional entre los estudiantes de derecho, colegiados y la poblaci贸n en general.
Brindar a los abogados una charla o clase de 茅tica profesional en forma previa al juramento en la matr铆cula del Colegio.

NORMAS DE ETICA PROFESIONAL DEL ABOGADO

JUAN MANUEL GONZALEZ SABATHIE

PREAMBULO.-

Las normas de 茅tica que se establecen m谩s abajo no importan la negaci贸n de otras no expresadas y que puedan resultar del ejercicio profesional consciente y digno. No debe entenderse que permitan todo cuanto no prohiban expresamente, porque son tan s贸lo directivas generales, impartidas para los abogados que deseen sinceramente evitar errores de conducta o faltas contra la moral profesional. Parten de la base de que exista en el abogado una firme conciencia moral, sin la cual ellas carecer铆an de sentido y de eficacia. 鈥淓l sentimiento de la responsabilidad profesional es un elemento interno que anima el conjunto de reglas de una profesi贸n m谩s bien que constituir una regla legal de esa profesi贸n.鈥 (Julien Bonnecase. 鈥淧recis de pratique judiciaire et extrajudiciaire, Paris 1907, p谩r.188) As铆 concebidas, es claro que s贸lo aspiran a traducir los principios que todo abogado honorable se habr铆a trazado a s铆 mismo, una vez ganada suficiente experiencia en la profesi贸n. Pues, en verdad, 鈥 la disciplina profesional es leve para los cuidadosos de su dignidad y apenas a帽ade nada a los deberes que una conciencia un poco delicada se traza a s铆 misma.鈥 (Raymond Poincar茅, citado por Angel Ossorio en 鈥 El alma de la toga鈥, Madrid 1920, p谩gina 81.) Tienden a fijar conceptos, a disipar algunas dudas y a sistematizar por primera vez entre nosotros el cuerpo de reglas morales que debe gobernar la profesi贸n.

Tienen tambi茅n un segundo objetivo, de m谩s aliento y trascendencia: llamar la atenci贸n de propios y extra帽os sobre la importancia del factor moral y tratar de mejorarlo en la abogac铆a. Entre los diversos motivos que se se帽alan a la decadencia innegable de la noble profesi贸n 鈥 falta de seriedad y de profundidad de los estudios universitarios, excesivo n煤mero de profesionales y crisis de los valores morales 鈥 este 煤ltimo es sin duda el m谩s grave y pernicioso.No ha de ser excusa la crisis general que parecen sufrir tales valores en la sociedad contempor谩nea, porque la abogac铆a, para tener raz贸n de ser, debe constituir una minor铆a selecta, cimentada antes en la rectitud de la conciencia que en la lucidez del ingenio (Ossorio, op.cit.p谩gina 46). Sin conciencia profesional clara y digna, el abogado es simplemente c贸mplice del fraude, instigador del dolo, encubridor del delito. Sin respeto por las normas morales la versaci贸n jur铆dica es in煤til y a煤n nociva. Y si bien la vigencia efectiva de las reglas 茅ticas exige una organizaci贸n que tarda en sancionarse en nuestro pa铆s, las asociaciones privadas de abogados deben adelantarse a crear o robustecer entre sus miembros el sentimiento de la responsabilidad profesional y la convicci贸n de que una minor铆a digna podr谩 en poco tiempo imponer sus normas de conducta por simple gravitaci贸n de su propia excelencia.

“Esta es la hora en que toda clase que no quiera ser barrida del porvenir inminente, debe realizar sin hipocres铆as su examen de conciencia y preguntarse sobre qu茅 t铆tulos de utilidad com煤n podr谩 fundar su derecho a existir ma帽ana en una sociedad mejor que 茅sta.”(Pedro Calamandrei, “Demasiados abogados”, trad.Xirau, Madrid, 1926, p谩g.46). Realizado el examen que aconseja el profesor italiano, parece indudable que esos t铆tulos deben ser el cumplimiento celoso de las funciones p煤blicas y de utilidad general ajenas a la profesi贸n y la colaboraci贸n eficiente al progreso del derecho hacia una m谩s justa organizaci贸n social. El abogado no debe olvidar nunca que su ministerio importa una operaci贸n de servicio p煤blico, como lo se帽ala Jean Appleton ( 鈥淭rait茅 de la profession d鈥檃vccat鈥 Par铆s, 1923, p谩r.223), la cual ante todo comporta deberes que es necesario cumplir celosamente. Debe, adem谩s, compenetrarse de la realidad econ贸mica circundante, para servir en la medida en que se lo permita su rol las leg铆timas aspiraciones de reforma. Nadie mejor que 茅l puede conocer las injusticias y las fallas de la actual organizaci贸n y nadie m谩s indicado que 茅l para contribuir a atenuarlas o suprimirlas, sea mediante su colaboraci贸n en las reformas legislativas, sea en el ejercicio profesional diario realizado con una clara comprensi贸n de su significado. Estas reglas son la expresi贸n de la firme esperanza de que los abogados argentinos pueden ponerse muy pronto a la altura de su verdadero rol.

NORMAS DE 脡TICA

1陋. CONDUCTA DEL ABOGADO: En su car谩cter de auxiliar principal de la administraci贸n de justicia, el abogado debe ser desinteresado y probo, llevar hasta muy lejos el respeto de s铆 mismo, y guardar celosamente su independencia hacia los clientes, hacia los poderes p煤blicos, y especialmente, hacia los magistrados. Debe actuar con irreprochable dignidad, no s贸lo en el ejercicio de su profesi贸n, sino tambi茅n en su vida privada: llamado a apreciar, a veces a juzgar los actos de otros, ejerce un ministerio que no puede desempe帽ar con autoridad sino a condici贸n de ser 茅l mismo respetable. En suma, su conducta profesional o privada, no debe jam谩s infringir las normas del honor de la delicadeza que caracterizan la del hombre de bien.

2陋. PROBIDAD: La probidad que se exige al abogado no importa tan s贸lo correcci贸n desde el punto de vista pecuniario: requiere adem谩s lealtad personal, veracidad, buena fe. As铆, por ejemplo, no debe aconsejar ning煤n acto fraudulento, formular afirmaciones o negaciones inexactas, efectuar en sus escritos citaciones tendenciosamente incompletas, aproximativas o contrarias a la verdad, retener indebidamente documentos ni demorar la devoluci贸n de expedientes.

3陋. DESINTERES: El desinter茅s que debe caracterizar al abogado no consiste en el desprecio del provecho pecuniario, sino en el cuidadd de que la perspectiva de tal provecho no sea nunca la causa determinante de ninguno de sus actos.

4陋. DIGNIDAD EN LA VIDA PRIVADA: En su vida privada el abogado debe eludir cuanto pueda afectar su independencia econ贸mica, comprometer su decoro o disminuir, aunque sea en m铆nima medida, la consideraci贸n p煤blica que debe siempre merecer. Debe evitar que se le protesten documentos, se le haga objeto de persecuciones judiciales o procedimientos precautorios, pues la repetici贸n de tales medidas revelar铆a un desorden incompatible con el ejercicio profesional. Debe abstenerse de evacuar consultas o conferencias con sus clientes en lugares p煤blicos, poco adecuados a tal objeto. Por su situaci贸n especial de t茅cnico del derecho no debe usar ciertas defensas como la excepci贸n de juego. En suma, debe tratar de conducirse con el m谩ximo de rigor moral, para asegurarse as铆 la mayor estimaci贸n p煤blica.

5陋. RESPETO DE LA LEY: Es deber primordial de los abogados respetar y hacer respetar la ley y las autoridades p煤blicas. Deben cumplir estrictamente las disposiciones fiscales que gravan la profesi贸n, pagando en su oportunidad, los impuestos o derechos que correspondan.

6陋. NOMBRAMIENTOS DE OFICIO, DEFENSA DE POBRES, SUPLENCIA DE LOS MAGISTRADOS: Son deberes ineludibles de los abogados la aceptaci贸n de los nombramientos de oficio y defensa de pobres, as铆 como la suplencia de magistrados y juris de enjuiciamiento. Estas obligaciones son de tal modo de la esencia de la profesi贸n, que debe computarse su incumplimiento como falta grave cuando no mediaron causas verdaderas y suficiente de excusa.

7陋. ESTILO: En sus expresiones verbales o escritas el abogado debe usar de la moderaci贸n y energ铆a adecuadas, tratando de decir todo lo necesario y nada m谩s que lo necesario al patrocinio. En la cr铆tica del fallo o de los actos de un magistrado, debe cuidarse de proceder con el m谩ximo de respeto a la persona del mismo, absteni茅ndose de toda expresi贸n violenta o sarc谩stica. En cuanto al colega adversario, toda personalizaci贸n constituye falta contra la solidaridad profesional y es, adem谩s, grave error de t茅cnica del patrocinio. Finalmente, a煤n la parte contraria debe ser objeto de consideraciones, pues si puede tratarla con adecuada severidad cuando lo impongan las exigencias de la defensa, el abogado s贸lo se ajustar谩 a su verdadero rol evitando toda vejaci贸n in煤til, toda violencia impropia.

8陋. FORMACION DE LA CLIENTELA: El abogado debe evitar escrupulosamente la solicitaci贸n directa o indirecta de la clientela, absteni茅ndose de toda publicidad sospechosa o excesiva. Al s贸lo efecto de dar noticia de su direcci贸n y tel茅fono, horas de consulta o especialidad, puede publicar avisos en los peri贸dicos: en tal caso no debe hacerlo de un modo demasiado llamativo o en formato de gran tama帽o, limit谩ndose a emplear el tipo general o corriente de texto y superficie, tanto mejores cuanto m谩s discreto aqu茅l y m谩s reducida 茅sta. Los grandes avisos, las circulares cuyo texto no se circunscriba a las menciones m谩s arriba expuestas, son contrarios a la profesi贸n.

Es indecoroso todo procedimiento para conseguir clientes mediante agentes o corredores, participaciones en los honorarios o asociaciones de cualquier 铆ndole: como asimismo, solicitar nombramiento de oficio a los jueces o tribunales.

9陋. SOCIEDADES DE ABOGADOS: Los abogados pueden asociarse entre s铆 y a煤n es recomendable que lo hagan para asegurar una mejor atenci贸n de los asuntos. Sin prohibirlo en absoluto, no es aconsejable que se asocien con procuradores, ya que la diferencia del rol profesional puede dar lugar a situaciones poco compatibles con la independencia del abogado. La asociaci贸n con terceros, tengan o no t铆tulo, con el prop贸sito ostensible o impl铆cito de aprovechar su influencia para conseguir asuntos, es una de las m谩s graves faltas que puede cometer el abogado contra la dignidad profesional y contra los principios 茅ticos fundamentales que regulan el ejercicio de la abogac铆a.

10陋. INCOMPATIBILIDADES: El abogado debe respetar escrupulosamente las disposiciones legales que establecen las incompatibilidades de la profesi贸n, absteni茅ndose en absoluto de ejercerla cuando se encuentre en algunos de los casos previstos. Debe evitar, en los posible, su acumulaci贸n con cargos o tareas susceptibles de comprometer su independencia, tomarle demasiado tiempo o resultar inconciliable con el esp铆ritu de la profesi贸n. El ejercicio del comercio o la industria ( salvo el cargo de director de sociedades an贸nimas y siempre que no se trate de directores-gerentes), la docencia con m谩s de dos c谩tedras, las funciones p煤blicas absorbentes, cualquier empleo que no requiera el t铆tulo de abogado para su desempe帽o 鈥 y con mayor raz贸n si le toma buena parte del d铆a 鈥 deben ser evitados en lo posible por todo profesional que desee cumplir a conciencia con su rol de auxiliar de la administraci贸n de justicia. El abogado legislador o pol铆tico deber谩 se帽alarse por una cautela muy especial, preocup谩ndose en todo momento de evitar que cualquier actitud o expresi贸n suya puedan ser interpretadas como tendientes a aprovechar su influencia pol铆tica o su situaci贸n excepcional como mandatario popular. No deber谩 aceptar desingnaciones de oficio que no resulten efectuadas esclusivamente por sorteo. Durante los primeros a帽os de su jubilaci贸n los ex magistrados demostrar谩n su prudencia absteni茅ndose de ejercer la profesi贸n de abogado ante el fuero de cuyos tribunales formaron parte.

11陋. EJERCICIO DE LA PROCURACION: No s贸lo est谩 permitido el ejercicio simult谩neo de la abogac铆a y la procuraci贸n, sino que es en muchos casos plausible que tal acumulaci贸n se produzca porque determinar谩 una m谩s eficaz y menos costosa defensa del litigante. En las sociedades de abogados es muy oportuno que alguno de ellos reciba los mandatos con cuyos procedimientos se logra, adem谩s, simplificar la tarea del cliente, que no debe acudir a diversos profesionales para la atenci贸n de un mismo asunto.

12陋. ABUSOS DE PROCEDIMIENTO, OBSTACULIZACION DEL TRAMITE: El abuso del procedimiento es una de las manifestaciones m谩s resaltantes de la falta de conciencia profesional, oculta tras la observancia aparentemente meticulosa de las reglas legales. El abogado debe abstenerse en absoluto de la realizaci贸n de todo tr谩mite innecesario, y en especial de toda articulaci贸n puramente dilatoria, cuid谩ndose de no entorpecer el normal desarrollo del juicio. El empleo de los recursos y formas legales, como medio de obstrucci贸n o dilaci贸n del procedimiento, es uno de los m谩s condenables excesos del ejercicio profesional, porque afecta a un tiempo la conducta del letrado que los emplea y el concepto p煤blico de la abogac铆a.

13陋. RESPONSABILIDAD DEL ABOGADO: El abogado debe adelantarse a reconocer su responsabilidad en los casos en que ella resultare comprometida por su negligencia, error inexcusable o dolo, all谩ndose a indemnizar los da帽os y perjuicios ocasionados al cliente.

14陋. EJERCICIO NO JUDICIAL DE LA PROFESION: El abogado puede prestar sus servicios profesionales ante cuerpos legislativos, poderes ejecutivos o administrativos y diversas reparticiones p煤blicas. Pero debe hacerlo ajust谩ndose a las mismas reglas 茅ticas que gobiernan su actuaci贸n ante los Tribunales, procediendo ostensiblemente y sin ocultaciones y cuid谩ndose de no emplear otros medios que los de la persuaci贸n y el razonamiento.

15陋. PUBLICACION DE ESCRITOS JUDICIALES: Salvo causa justificada, el abogado debe evitar toda publicaci贸n de escritos judiciales antes de haber reca铆do sentencia ejecutoria en el pleito relativo, absteni茅ndose en absoluto de discutir en peri贸dicos los asuntos pendientes de resoluci贸n. Una vez concluido el pleito, puede publicar en folleto sus escritos y las sentencias, dict谩menes fiscales, etc., pero no puede hacer lo propio con los escritos del adversario si no est谩 autorizado por su letrado. En caso de publicar tal folleto deber谩 evitar todo comentario inadecuado, guardando la actitud m谩s prescindente posible hacia la contraparte y, desde luego, hacia los jueces.

16陋. SECRETO PROFESIONAL: El secreto profesional constituye a la vez un deber y un derecho del abogado. Es hacia los clientes un deber de cuyo cumplimiento ni ellos mismos pueden eximirle: es un derecho del abogado hacia los jueces, pues no podr铆a escuchar expresiones confidenciales si supiese que pod铆a ser obligado a revelarlas. Llamado a declarar como testigo, debe el letrado concurrir a la citaci贸n; pero en la audiencia y procediendo con absoluta independencia de criterio negarse a contestar aquellas preguntas cuya respuesta sea susceptible a su juicio de violar el secreto profesional.

17陋. ALCANCE DEL SECRETO PROFESIONAL: La obligaci贸n del secreto se extiende a las confidencias efectuadas por terceros al abogado, en raz贸n de su ministerio. Es as铆 que debe guardar reserva acerca de las conversaciones efectuadas para realizar una transacci贸n que fracas贸 y respecto a los hechos que ha conocido s贸lo por tal medio. Esta extensi贸n del secreto profesional es muy importante, pues si no fuese observada, el abogado ver铆a seriamente dificultado su rol de conciliador, tan 煤til a los litigantes. El secreto cubre tambi茅n las confidencias intempestivas de los colegas.

18陋. EXTINCION DE LA OBLIGACION DEL SECRETO: La obligaci贸n del secreto profesional cede a las necesidades de la defensa personal del abogado, cuando es objeto de persecuciones de su cliente. Puede revelar entonces lo que sea indispensable para su defensa y exhibir al mismo objeto, los documentos que aqu茅l le haya confiado.

19陋. ACEPTACION O RECHAZO DE ASUNTOS: Salvo el caso de los nombramientos de oficio, el abogado tiene absoluta libertad para aceptar o rechazar los asuntos en que se solicite su patrocinio, sin necesidad de expresar las causas que lo determinan. Pero debe hacer completa abstracci贸n de su inter茅s al decidirse, cuid谩ndose de que no influyan ni el monto pecuniario del asunto, ni consideraciones derivadas del poder, importancia o fortuna del adversario. Es prudente se abstenga de defender una tesis contraria a sus convicciones pol铆ticas o religiosas. Debe proceder del mismo modo, ineludiblemente, cuando la divergencia versa sobre la apreciaci贸n jur铆dica del caso, y con mayor raz贸n si antes ha defendido en justicia el punto de vista contrario. Debe tambi茅n abstenerse de intervenir cuando no est茅 de acuerdo con el cliente en la forma de realizar la defensa, o cuando un motivo de amistad o parentesco pueda trabar su independencia. En suma, s贸lo debe ser aceptado el asunto que permita un debate serio, sincero y leal.

20陋. LEALTAD HACIA EL CLIENTE: Despu茅s de aceptado un asunto y aunque no haya sido a煤n iniciado el juicio, el abogado no puede revocar su determinaci贸n para sumir la defensa del adversario de su cliente.

21陋. OBLIGACIONES DEL PATROCINIO: Debe el abogado actuar con el mayor celo y contracci贸n, prestando su patrocinio de acuerdo al leg铆timo inter茅s de su cliente. Debe concurrir a las audiencias y a las visitas de c谩rceles, cuando defienda a detenidos en ellas; y realizar todas las diligencias que requiera la mayor eficacia de su intervenci贸n. Goza de absoluta libertad en los medios a emplearse, siempre, desde luego, que sean leg铆timos. Debe oponerse a las incorrecciones del cliente, abandonando el patrocinio si no puede impedir la consumaci贸n de ellas. En su car谩cter de consejero, que act煤a con independencia completa, se cuidar谩 de no compartir la pasi贸n del litigante, al que debe dirigir y no seguir ciegamente. No debe aceptar mayor n煤mero de asuntos que el que puede hogadamente defender, pues ni el c煤mulo de trabajo, ni la escasa importancia de la causa, ni ninguna otra consideraci贸n podr铆an excusar su negligencia, su morosidad o su abandono. En resumen, debe ejercer su ministerio a conciencia.

22陋. ABANDONO DEL PATROCINIO: Una vez aceptado el asunto, el abogado debe hacer lo posible por no renunciar a la continuaci贸n del patrocinio. Si por motivos atendibles decide no obstante interrumpir su actuaci贸n, debe cuidar de que su alejamiento no sea intempestivo, vale decir, que no se produzca en circunstancias en que el cliente no pueda encontrar otro patrocinante o defensor.

23陋. DESLEALTAD O ENGA脩OS DEL CLIENTE: Si el abandono del patrocinio se debe a una deslealtad del cliente, que en una u otra forma le ha ocultado la verdad o le ha hecho objeto de enga帽os, debe el abogado reservarse cuidadosamente las causas que lo determinan a alejarse, siempre que la revelaci贸n de las mismas pueda perjudicar al litigante. El cumplimiento de su deber y especialmente el respeto del secreto profesional deben estar por encima de toda reacci贸n personal, de toda leg铆tima exigencia de amor propio.

24陋. NO ASEGURAR EL 脡XITO DEL ASUNTO: El abogado no debe nunca asegurar al cliente el 茅xito del pleito. Debe limitarse a significarle si su derecho est谩 o no amparado por la ley y c煤ales son, en su caso, las probabilidades de 茅xito judicial; pero no debe darle una certeza que 茅l mismo no puede tener.

25陋. DEVOLUCION DE FONDOS: Los fondos o valores del cliente que por cualquier motivo sean percibidos por el abogado deben ser inmediatamente entregados a aqu茅l o aplicados al objeto indicado por 茅l mismo. La simple demora en comunicar o restituir es ya una falta grave contra el honor profesional.

26陋. REEMPLAZO POR UN COLEGA: El general, el abogado no puede, sin consentimiento del cliente, poner a un colega en su lugar, especialmente si tal substituci贸n tiene por resultado una elevaci贸n del monto de los honorarios. Puede no obstante hacerse reemplazar en caso de impedimento s煤bito e imprevisto, dando inmediato aviso al cliente.

27陋. RELACIONES CON EL ADVERSARIO: El abogado no debe tratar nunca con el adversario de su cliente, sino con el abogado o procurador. Puede hacerlo cuando dicho adversario act煤e personalmente o cuando su patrocinante no le sea conocido por tratarse de un pleito a煤n no iniciado; pero en tales casos, est谩 en el deber de informarle expresamente de su situaci贸n de defensor de su adversario. Debe asimismo evitar las persecuciones excesivas, los gastos in煤tiles, toda medida o diligencia que no sean necesarias para la defensa de su cliente.

28陋. LOS HONORARIOS: Como norma general en materia de honorarios, los abogados deben tener presente que la profesi贸n no tiene otro objeto esencial que el de colaborador en la administraci贸n de la Justicia. El provecho o retribuci贸n, muy leg铆timos sin duda, son s贸lo accesorios, porque nunca pueden constituir decorosamente el m贸vil determinante de los actos profesionales.

29陋. ESTIMACION DE LOS HONORARIOS: Es deber del abogado esforzarse en lograr el mayor acierto en la estimaci贸n de su honorario, manteni茅ndose dentro de una razonable moderaci贸n. Debe tratar de evitar todo error por exceso o por defecto, pues la dignidad profesional resulta tan comprometida por la estimaci贸n demasiado alta como por la desproporcionadamente baja.

30陋. CONVENCION PREVIA SOBRE HONORARIOS: Recomi茅ndase a los abogados convengan sus honorarios con los clientes, antes de tomar su patrimonio, y fijen asimismo su forma de pago. Acons茅jase, en cuanto a esta 煤ltima, la percepci贸n del honorario en cuatro cuotas iguales, pagaderas al presentarse la demanda o contestar, al alegar, al expresar agravios o contestarlos y a la terminaci贸n del juicio.

31陋. TRABAJOS QUE DEBEN SER RETRIBUIDOS: En la consideraci贸n de los servicios que deben ser retribuidos, recomi茅ndase tener en cuenta, si es posible, en forma separada:

a) Las actuaciones esenciales establecidas por la ley para el desarrollo del juicio en las distintas instancias;
b) Las actuaciones de prueba;
c) Las actuaciones de tr谩mite;
d) Los incidentes ocasionales;
e) Los trabajos fuera del expediente: conferencias, consultas, correspondencia, gestiones diversas, etc.

32陋. BASES PARA LA APRECIACION DE LOS HONORARIOS: Para la estimaci贸n del monto del honorario, recomi茅ndase la consideraci贸n de los siguientes factores:

a) La importancia de los trabajos y la cuant铆a del asunto;
b) El 茅xito obtenido, en toda su trascendencia;
c) La novedad y dificultad de las cuestiones jur铆dicas debatidas;
d) La experiencia y especialidad profesional del abogado;
e) La fortuna o situaci贸n pecuniaria del cliente;
f) La pr谩ctica o costumbre del foro del lugar;
g) El car谩cter de la intervenci贸n del abogado, esto es, si se trata de trabajos aislados o de servicios profesionales fijos y constantes;
h) La responsabilidad que se derive para el abogado de la atenci贸n del asunto;
i) El tiempo tomado por el patrocinio;
j) La forma de actuaci贸n del abogado, esto es, si patrocin贸 al cliente que actuaba personalmente o mediante procurador, o si actu贸 en el doble car谩cter de mandatario y patrocinante.

33陋. REGULACION JUDICIAL: Aunque las leyes no lo exijan, recomi茅ndase a los abogados que al solicitar regulaci贸n judicial de sus honorarios, formulen su estimaci贸n, expresando concretamente los fundamentos de la misma.

34陋. DIVERGENCIA SOBRE HONORARIOS: En los casos de divergencia en la apreciaci贸n del honorario, se plantee ella con el juez o con el cliente, acons茅jase a los abogados recaben siempre una estimaci贸n del Colegio de Abogados local, a t铆tulo ilustrativo. Si la parte estuviese conforme con el arbitraje de aquella instituci贸n, recomi茅ndase especialmente a los abogados sigan tal procedimiento.

35陋. ACCION JUDICIAL: Los abogados deben evitar los apremios por honorarios hasta donde sea compatible con su derecho a percibir una retribuci贸n razonable por sus servicios. En caso de verse forzados a acudir a la v铆a judicial, deben hacerse representar o patrocinar por un colega.

36陋. SUELDOS: El honorario puede convertirse en un sueldo fijo anual o mensual, siempre que el importe del mismo constituya una adecuada retribuci贸n de los servicios profesionales prestados.

37陋. ANTICIPOS: El abogado puede solicitar del cliente entregas a cuenta de honorarios o gastos, siempre que observe la moderaci贸n adecuada a su ministerio. (Reglas 28 y 29).

38陋. PROHIBICION DEL PACTO DE CUOTA LITIS: En las provincias en que est茅 legalmente prohibido el pacto de cuota litis, as铆 como en los asuntos que deban radicarse ante los tribunales federales o ante los ordinarios de la Capital Federal, los abogados deben abstenerse en absoluto de pactar participaci贸n alguna en el resultado del pleito. Tampoco debe celebrarse nunca dicho pacto por los defensores del obrero en los juicios por accidente de trabajo.

39陋. REGLAMENTACION DEL PACTO DE CUOTA LITIS: En las provincias en las que no est茅 prohibido dicho pacto, pueden los abogados celebrarlo, siempre que lo hagan antes de entrar a prestar sus servicios profesionales y se sujeten a las siguientes condiciones:

La participaci贸n del abogado no debe ser nunca mayor que la del cliente;

El abogado debe reservarse la facultad de abandonar el patrocinio o la representaci贸n en cualquier momento. Del mismo modo, el cliente podr谩, si lo desea, retirar el asunto al abogado y entregarlo a otro. En ambos casos, el profesional tendr谩 derecho a cobrar, si el pleito se gana, una parte proporcional a su trabajo en la participaci贸n convenida. Si en el segundo caso, el cliente no contin煤a el pleito, el abogado puede cobrar los honorarios que se le estimen judicialmente.

La participaci贸n convenida se entiende siempre por la totalidad del trabajo profesional en todas las instancias y hasta la definitiva conclusi贸n del litigio.Si 茅ste se soluciona antes de realizarse todos los trabajos que pod铆an considerarse veros铆milmente previstos, tendr谩 el cliente derecho a disminuir en forma proporcional la participaci贸n;

Si el pleito se pierde el abogado no cobrar谩 honorario.

40陋. RELACIONES CON LOS MAGISTRADOS: La actitud del abogado hacia los magistrados debe ser deferente independencia. Es de su deber guardarles respeto y consideraci贸n, as铆 como abstenerse de toda familiaridad fuera del lugar, aunque mantenga relaciones de amistad con alguno de ellos, debe cuidarse de no exteriorizarlas en el Tribunal. Debe estar en todo momento dispuesto a prestar su apoyo a la magistratura, cuya alta funci贸n social requiere un constante auspicio de la opini贸n forense. Pero debe mantener siempre cuidadosamente la m谩s plena autonom铆a; recordando que si es auxiliar, no es dependiente de la administraci贸n de Justicia.

41陋. RECUSACIONES: El abogado debe hacer uso del recurso excepcional de las recusaciones con gran parquedad y moderaci贸n, recordando que el abuso de ellas compromete a un tiempo la majestad de la justicia y la dignidad de la profesi贸n. Debe cuidarse m谩s especialmente a煤n, si cabe, en los casos en que aquellas pueden deducirse sin expresi贸n de causa.

42陋. EJERCICIO DE LA PROFESION FUERA DEL DOMICILIO: Cuando act煤e profesionalmente fuera de la ciudad de su domicilio, el abogado debe presentarse antes de la audiencia al juez de la causa: es un acto de deferencia y un medio de hacerse reconocer.

43陋. INFLUENCIA PERSONAL SOBRE LOS JUECES: Constituye falta grave toda tentativa de ejercer influencia sobre los magistrados mediante relaciones de amistad, vinculaciones pol铆ticas, o cualquier otro procedimiento. El abogado que se libra a tales maniobras afecta tanto la justicia de su propia causa cuanto el prestigio de su profesi贸n. Constituye asimismo falta grave por la deslealtad que importa hacia el colega adversario, la pr谩ctica de mantener conversaciones privadas con los magistrados, relativas a los asuntos que tienen a resoluci贸n, cuando se expresen en las mismas argumentos o consideracioness que no constan en los escritos presentados al expediente.

44陋. RELACIONES DEL ABOGADO CON SUS COLEGAS: El abogado debe hacer cuanto est茅 a su alcance para que las relaciones con sus colegas se caractericen por la confraternidad, esa vinculaci贸n 鈥渇undada en el sentimiento de la solidaridad profesional, de los deberes que impone y de la confianza mutua que presume鈥. Debe respetar en todo momento la dignidad del colega, proscribiendo a su respecto las expresiones hirientes y las insinuaciones mal茅volas. Debe impedir toda maledicencia del cliente hacia su anterior abogado o hacia el patrocinante de su adversario. La confianza, la lealtad, la benevolencia, deben constituir la disposici贸n habitual hacia el colega, al que debe facilitarse la soluci贸n de inconvenientes moment谩neos 鈥 enfermedad, duelo o ausencia 鈥 y considerarle siempre en un pie de igualdad, salvo los respetos tradicionales guardados a la edad y a las autoridades del Colegio.

45陋. JUECES Y ABOGADOS DE CONDUCTA CENSURABLE: El abogado est谩 en el deber de negar toda solidaridad y apoyo al magistrado o al colega de conducta moralmente censurable. Absteni茅ndose de toda publicidad inadecuada, debe combatir al primero con los medios que la ley pone a su alcance, tratando sobre todo, de poner en movimiento de opini贸n de los colegas mediante un 贸rgano propio, el Colegio local. En cuanto al segundo, debe denunciar sin vacilaci贸n su conducta ante el mismo Colegio, y estar siempre dispuesto a tomar la causa del litigante perjudicado por la actuaci贸n de su patrocinante. La solidaridad que une al abogado con sus colegas, el respeto que debe a los jueces, se transformar铆an, si mediase pasividad en tales casos, en encubrimiento o complicidad.

46陋. INTERVENCION EN ASUNTO PATROCINADO POR UN COLEGA: El abogado no debe intervenir en favor de la persona patrocinada en el mismo asunto por un colega, sin dar aviso a 茅ste, salvo el caso de mediar renuncia expresa del mismo. No habr谩 falta si el que interviene despu茅s se abstuvo de comunicarse con el colega por ignorar que hubiese prestado servicios en el asunto, pero deber谩 hac茅rsele saber al mismo, apenas tenga conocimiento de tal circunstancia. Es tambi茅n deber del abogado que se encuentre en la situaci贸n se帽alada, comprobar antes de su intervenci贸n si han sido abonados los honorarios del colega que lo precedi贸.